Aquí y ahora

Porque siempre ha sido así, desde el momento que crucé la puerta. Desde que quedamos en vernos a la mañana siguiente y esa mañana no llegó. No me dejaste hablarte más. Una triquiñuela del destino, de una fatídica causalidad disfrazada de una sábana de seda dulce que te embriaga acaricia y te deja medio adormecida con solo el roce de su tacto. Fue un: «Hasta mañana» suave, coloquial, como de un día cualquiera de otros que ya habían pasado, solo que en apariencia…

Seguiré.. no va a quedar nadie con dudas

Con un suspiro

Desnuda está mi mente cuando estoy contigo. Conoces tanto el mapa de mi ser que, con un suspiro adivinas con solemne certeza cómo estoy. ¡El margen de error es tan pequeño! Se borra entre el mar de acierto.

Siempre has estado cerca arropándome y cosiendo las telas que he desgastado. No sabes lo que he llegado a aprender de ti.

Vistes de tantos colores mi ser, que olvido los días grises y el frío invernal. Nunca quiero quitarme estos ropajes, me dan cariño y calor. Pero se acerca de nuevo el duro invierno y me siento destemplada. El día se oscurece sin remedio alguno y mi sonrisa se apaga por momentos.

¿Donde estás? Quiero que adivines de nuevo que río de pensamientos navega por mi cabeza y no te tengo aquí .